Cómo pueden presentarse los síntomas:
Mezcla de diferentes síntomas y problemáticas que pueden variar de un día a otro.
Reacciones fuertes y desproporcionadas. Alta sensibilidad a estímulos mínimos.
Intenso sentimiento de vergüenza, odio e ira dirigida hacia sí mismos.
Comportamiento impulsivo y mal planeado que más tarde es reconocido como alocado o “tonto”.
Falta de claridad o cambios bruscos en sus objetivos, prioridades, sentimientos, orientación sexual etc.
Aburrimiento, insatisfacción, desazón, nada les llena.
Qué sucede en las relaciones con los demás:
Falta de relaciones íntimas estables.
Dificultades para defender sus intereses frente a los otros; así como para respetar los límites de los demás.
Pueden elegir relaciones abusivas en las que se someten o por el contrario necesitar ser ellos los que sometan al otro.
Suelen pasar de ver sólo lo bueno de alguien (idealizan) a ver sólo lo negativo (devalúan); sintiendo admiración y otras veces odio y decepción.
Necesitan continuamente de los demás.
Demandan un contacto constante.
En los tratamientos:
Pueden tardar en establecer un vínculo terapéutico estable pero cuando lo hacen suelen permanecer en las terapias.
Suelen contar con un largo historial clínico con diferentes profesionales, terapias y medicaciones.
Pueden aparecer con cierta frecuencia conductas que interfieren con la terapia como faltas, retrasos, incumplimiento de normas y compromisos.
Junto con el TP esquizotípico e histriónico el TLP es el que más frecuenta los ingresos hospitalarios y las urgencias psiquiátricas.
No suelen responder como se espera a tratamientos farmacológicos; siendo muy sensibles a posibles efectos secundarios de la medicación.
Suelen responder bastante a medicamentos placebo lo cual significa una alta capacidad de sugestión.
Suelen mejorar palpablemente cuando siguen tratamiento de forma regular a largo plazo.
Forma de pensar: En Blanco- Negro
Pasa de ver a las personas y a sí misma como perfectas o como despreciables, con ella o contra ella.
Pasa de ver las situaciones como desastrosas o como ideales.
Cambia sus opiniones de forma brusca dependiendo de con quien se encuentre.
Recuerda situaciones de forma diferente a como las recuerdan los demás o se ve incapaz de recordarlas.
Parece incapaz de admitir errores propios o le parece que todo lo que hace está mal.
Se mete tanto en sus sensaciones que a veces se aparta de lo que realmente ocurre.
Sentimientos: Variables.
Se siente abandonada a la menor provocación.
Vive las emociones de forma tan intensa que le impiden darse cuenta de lo que le rodea y de las necesidades de los demás.
Siente desconfianza y ansiedad e irritabilidad la mayor parte del día.
Siente vacío y aburrimiento o como si le faltara el tiempo.
Se siente ignorada cuando no es el foco de atención.
Expresa furia inapropiada o tiene dificultad para expresar ira en absoluto.
Siente que no se le da nunca suficiente amor, afecto o atención.
Cualquier emoción normal puede aumentarse y alargarse provocando la aparición de otras más negativa.
Conductas: Impulsivas (auto destructivas) y desorganizadas
No controla la ira y el enfado. Puede aparecer agresividad verbal y física.
Cae en relaciones rápidas e intensas pero inestables.
Actúa de forma inconsistente e impredecible.
Aparta a personas de su vida por motivos que parecen triviales o exagerados.
Puede abusar del alcohol, drogas, etc.
Es capaz de actuar de forma competente y controlada en algunas ocasiones pero fuera de control en otras.
Puede ponerse en peligro con conductas temerarias y de riesgo.
Puede hacerse daño intencionadamente o intentar quitarse la vida.
Recursos personales positivos:
Poseen inteligencia media-superior.
Suelen tener gran sensibilidad artística y facultades para la pintura, la música o la escritura.
Tienen mucha habilidades sociales. Pueden ser encantadores y pueden ser muy seductores.
Suelen ser cultos y capaces de despertar interés especial en quien los conoce.
Poseen un “sexto sentido” que les permite captar intenciones, pensamientos y puntos débiles de los demás.
Tienen gran sensibilidad humana para con las personas desfavorecidas, las injusticias y para con los animales a los que se llegan a vincular mucho.
Cómo se ve a sí misma la persona con TLP
Sufre por una falta de adaptabilidad y madurez en su forma de actuar. Esto influye en la forma de relacionarse con los demás y consigo mismo, así como en la manera de resolver problemas e interpretar los acontecimientos.
Ha aprendido formas desadaptativas como la manipulación, la autodestrucción y la evasión para reaccionar ante la frustración y las dificultades o bien para resolver sus problemas.
Tiene elevada sensibilidad y experimenta emociones, tanto positivas como negativas, mucho más intensas y de mayor duración que los demás y además le cuesta mucho más regularlas. Esto puede provocarle un sufrimiento intenso difícil de imaginar y comprender.
A pesar de poseer una inteligencia normal tiene dificultades para aprender de sus experiencias, así como problemas de concentración y de atención.
A pesar de poseer una inteligencia normal tiene dificultades para aprender de sus experiencias, así como problemas de concentración y de atención.
Suele presentarse a los demás con una especie de “máscara” por miedo y vergüenza a que lo vean realmente. Este disfraz les lleva a rechazar la intimidad e incluso la ayuda de otras personas.
Pueden esconder a veces muy bien sus sentimientos y estado interno; confundiendo a los demás y llevándolos a pensar a que “no les pasa nada”.
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